Formada en el CIFP Juníper Serra y posteriormente en una escuela privada de Madrid, la carrera de Ana ha experimentado un ascenso meteórico en los últimos dos años. En 2024 se proclamó subcampeona de Baleares en su primera competición, y ya en 2025 se coronó campeona autonómica, obteniendo el título de 'Joven Promesa', que distingue a la 'llosetina' como la bartender emergente más destacada de las Islas. Su gran momento llegó el pasado mes de noviembre, cuando se proclamó campeona de España en el concurso Lady Amarena, en la categoría de Café.
La trayectoria de Ana Sáenz siempre ha estado acompañada por el apoyo de la Asociación de Barmans de Baleares (ABIB), que le ha facilitado el acceso a competiciones, formación y valiosos contactos profesionales. Ahora emprende con ilusión, ambición y determinación una nueva etapa en Austria, decidida a seguir construyendo su propio camino en el mundo de la coctelería, una profesión que —asegura en esta entrevista a mallorcadiario.com— la “hace muy feliz”.

¿Cómo empezaste en la hostelería y cómo descubriste la coctelería?
Empecé muy joven, con 16 años, y desde siempre me apasionó la cocina. Entré en el Juníper Serra y, tras un año de formación en cocina, pasé a sala. Allí conocí a mi profesor Andreu Genestar, que fue decisivo para mí. Él me mostró un mundo completamente nuevo: la coctelería y los destilados. Me fascinó ese universo y tuve que tomar una decisión: seguir con la cocina o apostar por la coctelería. Elegí la segunda opción y me fui a Madrid para formarme como bartender.
“Tuve que elegir y aposté por la coctelería”
¿Qué aprendiste en Madrid?
Estudié en una escuela privada de coctelería, la EBS, que tiene centros en todo el mundo. Fue un mes intensivo, lleno de exámenes, pruebas y muchísimo aprendizaje sobre destilería y destilados. También fue mi primera experiencia viviendo sola fuera de la isla. Aprendí mucho, hice contactos con gente del gremio y me ofrecieron quedarme a trabajar allí, pero volví a Mallorca.
Al volver a Mallorca, ¿cómo fueron tus primeros pasos profesionales?
Empecé en Sa Coveta, un bar en Lloseta, el pueblo donde vivo. Allí pude poner en práctica todo lo aprendido, ganar confianza detrás de la barra y aprender cómo funciona el día a día: atención al cliente, gestión de barra, técnica de coctelería… No fue fácil, porque aunque tuviera formación, la experiencia y los contactos son muy valorados. Pero me mantuve con ganas de aprender y mejorar.

¿Cómo afectó la pandemia a tus planes?
Justo antes del COVID iba a empezar a trabajar como coctelera, pero dos días después cayó la cuarentena. Ya había dejado mi trabajo anterior y me quedé sin esa oportunidad. Cuando volvimos, no pude entrar en esa coctelería y tuve que trabajar un año en un restaurante. Después de ese año llegó la oportunidad de entrar en una coctelería en Port de Pollença y, a partir de ahí, empezó mi carrera de verdad. Entré en el circuito de competiciones y todo se aceleró.
"Entré en el circuito de competiciones y todo se aceleró"
De hecho, en 2024 te presentas por primera al campeonato de Baleares y quedas subcampeona.
Fue una sorpresa enorme. Yo siempre había seguido los campeonatos, pero nunca me atrevía a competir porque pensaba que me faltaba experiencia. Me animé animada por mis compañeros, Biel Ramón entre ellos, y quedé subcampeona en la categoría de jóvenes bartenders. Más allá del premio, fue demostrarme que ese era mi camino. Y además fue decisivo porque allí me vio el equipo de Jumeirah Port de Sóller.
¿Qué significó para ti 'fichar' por Jumeirah?
Fue un sueño. Jumeirah es uno de los hoteles más especiales de Mallorca, con una calidad y un lujo increíbles. Que me contactaran una semana después del campeonato fue algo que no esperaba. Empecé la temporada de verano allí y fue un salto profesional enorme, tanto por el nivel del hotel como por el aprendizaje diario.

Y después llega Dubái.
Sí. Cuando Jumeirah cierra la temporada me ofrecieron ir a Dubái cuatro meses, con todo los gastos pagados: vuelos, alojamiento, comida... Fue una oportunidad única. Dubái está lejos, es otra cultura, otra cocina, otro ritmo, pero fue una de las mejores experiencias de mi vida. Aprendí muchísimo, conocí a profesionales de todos los países y viví situaciones que aquí no hubiera vivido. Fue decisivo para mí.
“La etapa en Dubái fue decisiva en mi vida”
Regresas a Mallorca y te vuelves a presentar al Campeonato de Baleares, donde te alzas con el premio 'Joven Promesa'. ¿Sientes que ahí se confirma que vas por buen camino?
Sí. Aunque realmente yo sentí que iba bien cuando di el salto a Dubái. Pero este premio fue muy especial porque volví con solo una semana de preparación. Todos los productos son nacionales y yo acababa de llegar de Dubái, así que fue un reto enorme. Recibir el premio “Joven Promesa” fue un boom mental. En dos años me he visto evolucionar muchísimo.

Y llega el gran salto: Campeona de España 2025 en 'Lady Amarena', categoría Café. ¿Cómo fue ese proceso y qué tenía de especial tu cóctel?
'Lady Amarena' forma parte del Campeonato de España, que este año además se celebró en Mallorca, algo histórico para nosotros. Es un concurso solo para mujeres y se presenta un cóctel meses antes para clasificarse. Dentro del mismo campeonato también estaba la modalidad Café, impulsada por Marabans Coffee. Preparé los dos cócteles y me llevé el premio de la categoría Café. Fue una semana intensa de nervios, pero la experiencia fue increíble.
Resumiendo. En estos dos años te has presentado a tres concursos de coctelería y has quedado subcampeona de Baleares, campeona de Baleares y campeona de España.
Sí. Se dice pronto, pero sí (risas). Aunque quiero destacar que lo importante para mí no es el trofeo, sino todo lo que he aprendido y las puertas que se me han abierto durante el camino.
“Más que los trofeos, valoro todo lo que he aprendido”
La Asociación de Bartenders de Baleares (ABIB) ha sido clave en tu carrera, ¿habrías llegado tan lejos sin su apoyo?
Probablemente habría avanzado, pero no al ritmo que lo he hecho. ABIB organiza campeonatos, facilita el contacto con marcas y brinda soporte para participar en competiciones. Gracias a ellos he podido acceder a escenarios competitivos y recibir reconocimiento profesional. Me siento muy orgullosa de formar parte de esta comunidad.
¿Qué significa para ti tu vínculo con Mallorca?
Aunque nací en Argentina, llegué a Mallorca con un año, así que prácticamente toda mi vida se ha desarrollado aquí. Me siento muy ligada a la isla, a su cultura y a la comunidad hostelera local. Esto me ha dado una base sólida para crecer profesionalmente, pero también un punto de referencia cultural, que se refleja en mi manera de trabajar y en los productos que elijo para mis cócteles. Además, siempre me ha gustado conectar con otros argentinos en el sector, porque compartir raíces ayuda a crear redes y apoyo mutuo.

¿Hay muchos profesionales argentinos en el sector?
Muchísimos. En los últimos años he conocido a muchísimos argentinos trabajando en hostelería y en coctelería, desde cocineros hasta flair bartenders. Es bonito mantener ese vínculo cultural, aunque yo me siento más de aquí que de allí porque llegué con un año.
Con 26 años, un título nacional y experiencia internacional, ¿qué sigue para ti?
Ahora me preparo para el Campeonato Regional de marzo en la Escuela de Hostelería de las Islas Baleares (EHIB) y, al mismo tiempo, inicio una nueva etapa profesional en Austria. Quiero seguir explorando técnicas, sabores y culturas diferentes, que me permitan innovar y crecer como bartender.
“Quiero seguir explorando técnicas, sabores y culturas diferentes"
¿Qué consejo darías a jóvenes que quieran ser bármanes?
Que no tengan miedo. La formación sólida, la práctica constante y la creatividad son claves. Es un sector exigente, pero abierto y lleno de oportunidades para quienes se esfuerzan y quieren crecer profesionalmente.






