El mercado de la vivienda en Baleares sigue enfriándose. La compraventa de inmuebles cayó un 8,3 por ciento en marzo respecto al mismo mes del año anterior, hasta las 1.232 operaciones, según datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato contrasta con la bajada media del 2,2% a nivel nacional, lo que sitúa a las Islas como uno de los mercados con peor evolución del país.
Solo Cantabria (-15,39 por ciento), País Vasco (-11,58 por ciento) y Canarias (-8,93 por ciento) registraron caídas superiores o similares. En el extremo opuesto, Castilla-La Mancha lideró las subidas con un +11,5 por ciento, seguida de Navarra (+8,21 por ciento) y La Rioja (+5,23 por ciento). El único dato positivo para Baleares llegó en la comparativa mensual: respecto a febrero, las operaciones subieron un 3,7 por ciento.
EL MERCADO LIBRE, PROTAGONISTA ABSOLUTO
De las 1.232 compraventas registradas en marzo en las Islas, 1.186 correspondieron a vivienda libre y apenas 46 a protección oficial, lo que refleja el peso casi testimonial de la vivienda protegida en el mercado balear. Por antigüedad, 962 operaciones afectaron a viviendas de segunda mano, frente a 270 sobre obra nueva.
MÁS ALLÁ DE LAS COMPRAVENTAS
El INE también recoge el resto de transmisiones de vivienda realizadas en marzo en Baleares. Del total de 2.147 operaciones sobre viviendas, además de las 1.232 compraventas, se contabilizaron 212 herencias, 188 donaciones y una permuta.
En conjunto, durante marzo se transmitieron en Baleares 3.887 fincas urbanas, a través de compraventas, herencias, donaciones, permutas y otras operaciones. A estas se suman 934 transmisiones sobre fincas rústicas, entre las que destacaron 317 compraventas y 249 herencias.






