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Lucas Moyà

Un fin de semana raro

Las tardes fueron muy raras. El sábado y el domingo de la semana pasada, todavía en invierno, sin fútbol, fueron días muy raros, como sin alicientes. Debe de ser por la fuerza de la costumbre. El ambiente en las gradas, en el bar de la esquina, los amiguetes, una copa,

Menos nervios

Tienen por delante los jugadores del Mallorca siete u ocho días para descansar, si es que están cansados, y para calmarse porque están de los nervios. El entrenador planteó el partido ante el Zaragoza como el más importante y los jugadores se lo tomaron tan en serio que pareció que

El zapatazo

Mereció la pena ver el partido Levante-Mallorca aunque solo fuera por ese zapatazo inverosímil de Juanlu, desde fuera del área, de volea, con parábola perfecta hacia la base del poste a la izquierda de Aouate. Por dentro, claro. Eso fue después de que el Mallorca jugara los veinticinco minutos probablemente

El equipo va justo

Suena raro que a estas alturas de su vida profesional Laudrup diga en voz alta que el fútbol es injusto. La frase siempre se suelta como justificación cuando se pierde. Esta vez se conformaba el entrenador con el empate ante el Valencia y es verdad que el Mallorca lo mereció,

La noche de los mutantes

Este primero de marzo -diada patriótica balear- será recordado como el martes de la transformación. Se recordará como se recuerda el milagro bíblico de convertir el agua en vino. Puede que haya sido una mutación de consecuencias imprevisibles, teniendo en cuenta que el Mallorca ha pasado de la villanía del

No tienen justificación

Ya que se han apagado los ecos de la noche infame del sábado en Son Moix, probablemente convenga volver atrás para que no se pierdan las palabras de Laudrup. “No puedo reprochar nada a mis jugadores. No han podido”. Por lo visto en el campo, por lo visto ante el

La noche de los tristes

Un fallo de Nunes y se acabó el partido. Y también las ilusiones de un Mallorca, mejor equipo que la Real Sociedad, que dejó en Anoeta una imagen de grupo triste. Parecía uno de esos encuentros marcados por la conformidad de firmar el empate antes de saltar a un campo

Lo que les espera

Hay risas, complacencia y buenos modos en el entrenamiento del Mallorca. No es para menos después de derrotar a uno de los gallitos de la temporada, el Athletic, candidato a jugar competición europea. Que lo disfruten, porque a partir de la semana que viene les llega lo peor del calendario

Buen día para ganar

Como en fútbol la parte anímica es facto decisivo, nunca se sabrá si el Bilbao no hizo más por la confianza complaciente de estar en puestos de ataque a la Champions, menospreciar al Mallorca o jugar en una noche de lunes desapacible. No aparecieron ni Muniain, ni Martínez, ni Toquero

Los lunes al fútbol

Casi todos los comentaristas han coincidido estos días en denunciar esa especie de discriminación que sufre el Mallorca por jugar más partidos que ninguno en lunes. Parece que no ha funcionado el mecanismo de acercamiento del club a la Federación de Villar para restablecer las relaciones rotas cuando Alemany quiso

La esperanza amarilla

Llegados a este punto de la segunda vuelta, después del cierre del plazo de fichajes, con la salida de un delantero y un defensa, mal pinta esto. Llegados a este punto de improvisación, exceso de confianza o falta de dinero de la directiva, el panorama del Mallorca pinta más bien

Virgencica, virgencita…

Han llovido adjetivos duros contra este Mallorca que lleva tres derrotas consecutivas después de dos victorias contundentes en casa. No es tanto que pierda como la forma de perder. Contra el Gijón la grada padeció la imagen de un equipo desangelado, roto en defensa, incapaz en ataque. Pero tres partidos